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miércoles, agosto 20, 2008

[AP] Mayo del 68 visto con ojos de hoy


Mayo del 68 visto con ojos de hoy
por Slavoj Zizek

Lo utópico es pensar que el actual sistema capitalista puede reproducirse de forma indefinida. La catástrofe se avecina. De ahí la actualidad de la consigna de Mayo del 68: "Seamos realistas, pidamos lo imposible".

Uno de los graffiti que aparecieron en los muros de París en Mayo del 68 decía: "¡Las estructuras no andan por la calle!". Pero la respuesta de Jacques Lacan fue que eso era precisamente lo que había ocurrido en 1968: las estructuras salieron a la calle. Los sucesos más visibles y explosivos fueron la consecuencia de un desequilibrio estructural, el paso de una forma de dominación a otra, en términos de Lacan, del discurso del amo al discurso de la universidad.

Existen buenos motivos para mantener una opinión tan escéptica. Como dicen Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo. En vez de una cadena de mando centralizada y jerárquica, tenemos redes con una multitud de participantes que organizan el trabajo en equipos o proyectos, buscan la satisfacción del cliente y el bienestar público, se preocupan por la ecología, etcétera. Es decir, el capitalismo usurpó la retórica izquierdista de la autogestión de los trabajadores, hizo que dejara de ser un lema anticapitalista para convertirse en capitalista. El socialismo, empezó a decirse,no valía porque era conservador, jerárquico, administrativo, y la verdadera revolución era la del capitalismo digital.

De la liberación sexual de los sesenta ha sobrevivido el hedonismo tolerante cómodamente incorporado a nuestra ideología hegemónica: hoy, no sólo se permite, sino que se ordena disfrutar del sexo, y las personas que no lo logran se sienten culpables. El impulso de buscar formas radicales de disfrute (mediante experimentos sexuales y drogas u otros métodos para provocar un trance) surgió en un momento político concreto: cuando "el espíritu del 68" estaba agotando su potencial político. En ese momento crítico (a mediados de los setenta), la única opción que quedó fue un empuje directo y brutal hacia lo real, que asumió tres formas fundamentales: la búsqueda de formas extremas de disfrute sexual, el giro hacia la realidad de una experiencia interior (misticismo oriental) y el terrorismo político de izquierdas (Fracción del Ejército Rojo en Alemania, Brigadas Rojas en Italia, etcétera). La apuesta del terrorismo político de izquierdas era que, en una época en la que las masas están inmersas en el sueño ideológico del capitalismo, la crítica normal de la ideología ya no sirve, así que lo único que puede despertarlas es el recurso a la cruda realidad de la violencia directa, l'action directe.

Recordemos el reto de Lacan a los estudiantes que se manifestaban: "Como revolucionarios, sois unos histéricos en busca de un nuevo amo. Y lo tendréis". Y lo tuvimos, disfrazado del amo "permisivo" posmoderno cuyo dominio es aún mayor porque es menos visible. Aunque no hay duda de que esa transición fue acompañada de muchos cambios positivos -baste con mencionar las nuevas libertades y el acceso a puestos de poder para las mujeres-, no hay más remedio que insistir en la pregunta crucial: ¿tal vez fue ese paso de un "espíritu del capitalismo" a otro lo único que realmente sucedió en el 68, y todo el ebrio entusiasmo de la libertad no fue más que un modo de sustituir una forma de dominación por otra?

Muchos elementos indican que las cosas no son tan sencillas. Si observamos nuestra situación desde la perspectiva del 68, debemos recordar su verdadero legado: el 68 fue, en esencia, un rechazo al sistema liberal-capitalista, un no a todo él. Es fácil reírse de la idea del fin de la historia de Fukuyama, pero la mayoría, hoy día, es fukuyamaísta: se acepta que el capitalismo liberal-democrático es la fórmula definitiva para la mejor sociedad posible y que lo único que se puede hacer es lograr que sea más justa y tolerante. La única pregunta que cuenta hoy es: ¿respaldamos esta naturalización del capitalismo, o el capitalismo globalizado actual contiene antagonismos lo suficientemente fuertes como para impedir su reproducción indefinida?

Dichos antagonismos son (por lo menos) cuatro: la amenaza inminente de la catástrofe ecológica; lo inadecuado de la propiedad privada para la llamada "propiedad intelectual"; las implicaciones socio-éticas de los nuevos avances tecnocientíficos (sobre todo en biogenética); y las nuevas formas de apartheid, los nuevos muros y guetos. El 11 de septiembre de 2001, cayeron las Torres Gemelas; 12 años antes, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín. El 9 de noviembre anunció los "felices noventa", el sueño del "fin de la historia" de Fukuyama, la convicción de que la democracia liberal había ganado, de que la búsqueda se había terminado, de que la llegada de una comunidad mundial estaba a la vuelta de la esquina, de que los obstáculos a ese final feliz digno de Hollywood eran meramente empíricos y contingentes (bolsas locales de resistencia cuyos líderes no habían comprendido aún que había pasado su hora). Por el contrario, el 11-S es el gran símbolo del fin de los felices noventa de Clinton, el símbolo de la era que se avecina, en la que aparecen nuevos muros en todas partes, entre Israel y Cisjordania, alrededor de la Unión Europea, en la frontera entre Estados Unidos y México.

Los tres primeros antagonismos antes citados afectan a los elementos que Michael Hardt y Toni Negri denominan "comunes", la sustancia común de nuestro ser social, cuya privatización es un acto violento al que hay que resistirse por todos los medios, incluso violentos, si es necesario. Son los elementos comunes de la naturaleza externa, amenazados por la contaminación y la explotación (el petróleo, los bosques, el hábitat natural); los elementos comunes de la naturaleza interna (la herencia biogenética de la humanidad), y los elementos comunes de la cultura, las formas inmediatamente socializadas de capital "cognitivo", sobre todo el lenguaje, nuestro medio de comunicación y educación, pero también las infraestructuras comunes del transporte público, la electricidad, el correo, etcétera.

Si se hubiera permitido el monopolio a Bill Gates, nos encontraríamos en la absurda situación de que un individuo concreto poseyera literalmente todo el tejido de software de nuestra red esencial de comunicación. Lo que estamos comprendiendo de manera gradual son las posibilidades destructivas, hasta la autoaniquilación de la propia humanidad, que se harán realidad si se da carta blanca a la lógica capitalista de encerrar esos elementos comunes. Nicholas Stern tiene razón al caracterizar la crisis climática como "el mayor fracaso de mercado de la historia humana". ¿Acaso la necesidad de establecer el espacio para una acción política mundial que sea capaz de neutralizar y canalizar los mecanismos de mercado no sustituye a una perspectiva propiamente comunista? Así, la referencia a los "elementos comunes" justifica la resurrección de la idea de comunismo: nos permite ver el "encerramiento" progresivo de esos elementos comunes como proceso de proletarización de quienes, con él, quedan excluidos de su propia sustancia.

Así, en contraste con la imagen clásica de los proletarios que no tienen "nada que perder más que sus cadenas", todos corremos el peligro de perderlo todo; la amenaza es que nos veamos reducidos a vacíos sujetos cartesianos abstractos, carentes de todo contenido sustancial, desposeídos de nuestra sustancia simbólica, con nuestra base genética manipulada, seres que vegetan en un entorno inhabitable. Esta triple amenaza a todo nuestro ser nos vuelve a todos, en cierto sentido, proletarios, y la única forma de no convertirse en ello es actuar de antemano para prevenirlo.

Lo que mejor condensa el auténtico legado del 68 es la fórmula Soyons realistes, demandons l'impossible! ("Seamos realistas, pidamos lo imposible"). La verdadera utopía es la creencia de que el sistema mundial actual puede reproducirse de forma indefinida; la única forma de ser verdaderamente realistas es prever lo que, en las coordenadas de este sistema, no tiene más remedio que parecer imposible.

Slavoj Zizek es filósofo y psicoanalista esloveno y autor, entre otros libros, de Irak. La tetera prestada y Estudios Culturales. Reflexiones sobre el multiculturalismo (junto a Fredric Jameson). Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Artículo publicado el 5 de mayo de 2008 en el diario El País, sección “Opinión”: http://www.elpais.com/articulo/opinion/Mayo/68/visto/ojos/hoy/elpepiopi/20080501elpepiopi_12/Tes

Sobre la polémica versión chilensis "editada" del diario la Tercera: http://blog.delarepublica.cl/tag/mayo-68/

Algunas consignas de mayo del '68: http://www.dim.uchile.cl/~anmoreir/ideas/graffiti.html

Y para los que les llegó este artículo, pronto se vendrá un post sobre su correlato en la arquitectura.



Patricio De Stefani C.
www.aparienciapublica.org
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martes, septiembre 11, 2007

[AP] UTOPIAS / intermediae

UTOPIAS
intermediae
Comienza el proyecto Utopías en INTERMEDIÆ Matadero Madrid
Del 11 al 21 de septiembre en la nave de Intermediæ

- Utopías se inicia con un programa de presentaciones y conferencias en torno al orden mundial actual por prestigiosos académicos, activistas y pensadores contemporáneos procedentes de distintas disciplinas: David Casacuberta, Ramón Fernández Durán, Néstor García Canclini, Brian Holmes, Charity Scribner, Antonio Lafuente y Derrick de Kerckhove.

- Las aportaciones teóricas de los intelectuales se combinarán con las presentaciones de los artistas Natalie Bookchin, Santiago Cirugeda, Clara Boj y Diego Díaz, Nils Norman y el colectivo Luis o Miguel, que continuarán desarrollando el proyecto en los meses siguientes.

Utopías reúne a pensadores y artistas de distintos ámbitos de la creación para trabajar sobre cuestiones utópicas y nuevas formas de reinterpretar la realidad. El proyecto dará comienzo con la elaboración de una cartografía de la realidad actual, a través de las presentaciones, conferencias, debates y encuentros propuestos en la agenda de septiembre. El análisis se aborda desde distintas disciplinas, como la economía, la ciencia, el arte, la filosofía o la sociología, mediante las ponencias en torno al orden mundial actual impartidas por: David Casacuberta, Ramón Fernández Durán, Néstor García Canclini, Brian Holmes, Charity Scribner, Antonio Lafuente y Derrick de Kerckhove.

A partir de estas escenografías de las sociedades contemporáneas, cuyo conocimiento es la base para un ejercicio crítico como el de este proyecto, los artistas: Natalie Bookchin, Santiago Cirugeda, Clara Boj y Diego Díaz, Nils Norman y el colectivo Luis o Miguel desarrollarán diversos proyectos que, junto a la colaboración del público, ofrecerán nuevas miradas de la realidad. Asimismo, se crearán visiones de otros mundos posibles, en los que el público podrá compartir la responsabilidad de imaginar y construir paisajes alternativos a los existentes en la actualidad.

UTOPÍAS AGENDA SEPTIEMBRE

11 septiembre

19.00 Presentación del proyecto Utopías
19.20 Néstor García Canclini. Migraciones y el futuro de las relaciones interculturales

12 septiembre

19.00 Santiago Cirugeda. Presentación de su trabajo
19.40 Nils Norman. Presentación de su trabajo

13 septiembre

19.00 Clara Boj y Diego Díaz. Presentación de su trabajo

14 septiembre

19.00 Charity Scribner. A Postcommunist Search for Utopia

17 septiembre

19.00 Luis o Miguel. Presentación de su trabajo
19.40 Natalie Bookchin. Presentación de su trabajo

18 septiembre

19.00 Ramón Fernández Durán. La fiesta de la energía toca a su fin. Nuevas utopías para inmensos retos en el horizonte

19 septiembre

19.00 David Casacuberta. Sociedad de la información y net-art: pensar desde la distopía

20 septiembre

19.00 Brian Holmes. Escape the Overcode

21 septiembre

19.00 Antonio Lafuente. Conferencia
20.00 Derrick de Kerckhove. Utopia as our secondary residence

__Intermediæ se transforma una vez más y para este proyecto habilita nuevos espacios de producción para los artistas e incorpora una biblioteca situada en El Terrario que estará abierta al público con el fin de favorecer la investigación y documentación en torno al proyecto y que, a su vez, será el origen de la futura biblioteca de Intermediæ, Matadero Madrid.


Intermediæ [Creación Contemporánea] • Matadero Madrid
Teléfono 915 177 282 • Fax 915 177 306
Paseo de la Chopera, 14. 28045 Madrid. www.intermediae.es
Área de Las Artes. AYUNTAMIENTO DE MADRID

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Intermediae forma parte de Matadero Madrid. Es un programa dedicado a la Creación Contemporánea dependiente del Área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid.

Contactar / e-mail info@intermediae.es

Intermediae
Matadero Madrid
Pº de la Chopera, 14
28045 Madrid
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Jose Llano
Arquitecto, Diseñador de Delitos & Coreografo del Deseo
editor aparienciapublica
www.aparienciapublica.org
http://aparienciapublica.blogspot.com/
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