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viernes, febrero 15, 2008

[AP] ANDRÉS JAQUE TRES UTOPÍAS. TRES OBRAS DE ARTE La ciudad incubadora de diversidad






Proponemos una ciudad parlamento, incubadora de las diferencias y de garantías de ciudadanía y conservación del patrimonio medioambiental (humano y no humano). Las urbes democráticas y resilientes tendrían cuatro principios:

1. Incubadora de diversidad.

Si durante el siglo XX se pensó que la ciudad era el punto de origen de los problemas medioambientales, ahora nos damos cuenta de que puede llegar a convertirse en una incubadora de diversidad: Por su capacidad para acumular agua reutilizada (por ejemplo acumular 200 litros de agua de ducha por persona y día). Su capacidad para producir materia orgánica (al menos 300 gramos de residuos orgánicos por persona y día). La posibilidad de convertir las superficies construidas en áreas de cultivo y de producción de energías alternativas. La capacidad de acumular gran número de personas informadas dispuestas a instalar en el día a día preocupaciones públicas de respeto a las minorías y vigilancia del medioambiente.

La ciudad puede ser una máquina para generar condiciones higrotérmicas propicias para incrementar la variedad de especies vegetales, insectos y animales asociados. También para crear condiciones de interacción que permita crear convivencias multiculturales, que generen ciudadanos habituados a gestionar y convivir con la controversia y la transculturalidad.

2. Ciudad concentrada, en una red de nodos ecológicos.

El crecimiento tendría que ser densificante, construido sobre lo existente. Que en lugar de ocupar el suelo, agotando recursos de difícil recuperación, minimice los recursos energéticos destinados al transporte de personas y mercancías. Una ciudad integrada en una red de ciudades nodo de tamaño medio (entre 1 y 2 millones de habitantes) que se conviertan en vigilantes ecológicos e incubadoras de la biodiversidad de los territorios entre ellas.

3. El espacio público, punto de paso obligado.

Proponemos una ciudad densa en interacciones. Con espacios públicos equipados. Que garanticen la redistribución social de las herramientas culturales, deportivas, sanitarias y lúdicas. Un espacio público con capacidad para convertirse en punto de paso obligado del día a día de los individuos y grupos que forman la ciudad. Y un espacio público dotado de corredores inaccesibles a humanos, que conviertan a la ciudad en recorrido de las comunidades animales.

4. Elevación del rango tecnológico, operarios con oportunidades de formación.

Pensar la ciudad no es sólo pensar en los que la utilizan, también son ciudadanos quienes trabajan construyéndola. Hay que elevar el rango tecnológico de la edificación madrileña con una construcción ligera e industrializada, que mejore las condiciones de seguridad en el trabajo y reduzca los accidentes. Una construcción que inserte a los trabajadores de la construcción en programas de formación continua y que erradique la subcontratación de la subcontratación y las horas extras.






notas mentales :
Guattari, las tres ecologias , practicas ecosoficas y restauracion de la ciudad subjetiva
Jodorowsky , el arte puede trasnformar la realidad
Allende , y se abriran las grandes Alamedas

extraido de :
http://www.elpais.com/articulo/madrid/ciudad/incubadora/diversidad/elpepuespmad/20071102elpmad_12/Tes

Patricio Echeverría E.
Coordinacion Apariencia Publica
www.aparienciapublica.org

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domingo, enero 20, 2008

[AP] Con-texto. Pactos o estrategias de desaparición y otras historias


Con-texto

Por un tiempo Andres Jaque (Arquitecto Madrileno) ha ido construyendo su discursis de practicas desde una serie de RE-DEFINICIONES TEMATICAS. Utilizando la plataforma de INTERNET nacio Oficina de Innovacion Politica (recuerdo que cuando lo lei comenze a pensar que deberia ser candidato a al presidencia, pues dejan en claro que al arquitectura hace mucho tiempo es un ejercicio de poder), un espacio que se ejercita sobre las transversalidades que la arquitectura sufre y se entrecurza y como desde diferentes campos de las ciencias humanas es posible trazar vinculos, estrategias, nodos, articulaciones e inscripciones con la misma arquitectura.


leido en http://oficinadeinnovacionpolitica.blogspot.com/

Con-texto. Pactos o estrategias de desaparición y otras historias
por Nerea Calvillo

El uso masivo de los mp3 ha tenido consecuencias determinantes en la música electrónica. Los discos de vinilo estaban vinculados a sesiones en clubes y a raves, eventos en los que la música era el foco de atención y se escuchaba en colectivo. Sin embargo los mp3 han hecho pasar la música de objeto a fondo de la vida cotidiana, y de evento multitudinario a territorio de la intimidad. Músicos como Mira Calix (1) “construyen” discos a través de fragmentos musicales que no pueden ser considerados temas o canciones, sino elementos de un collage sonoro sin ambición intelectual. Los fragmentos son un fluir de registros de la realidad (gritos infantiles, sonidos urbanos, pájaros....), yuxtapuestos a bases de sampler o a voces que parecen no haber sido nunca emitidas. La narración, la jerarquía y el contenido desaparecen, dejando lugar a colecciones de fragmentos que “simplemente” re-presentan (vuelven a presentar) el contexto físico, tecnológico, cultural y personal en el que fueron construidos. La capacidad de comunicación que tienen este tipo de trabajos estriba en la sintonía que se establece con el oyente para identificar, intuir o recomponer los fragmentos, para encontrar, cada vez, una historia o una emoción marcada también por el contexto en el que se encuentra el oyente. Son músicas que necesitan interferencias, necesitan que exista una vida paralela para construir un contenido instantáneo. Músicas contexto. Podríamos decir que el Centro Tecnológico de La Rioja funciona según la misma estrategia. No es un proyecto que, como tantos otros, se imponga como repuesta, imitación o diálogo con el contexto, sino que construye contexto. O dicho de otro modo: lo que tradicionalmente se ha denominado “arquitectura”, desaparece. Esta desaparición se ha conseguido no gracias a polvos mágicos o juegos de manos, sino a cuidadosos pactos que establece con los agentes que están en juego, y a todos los nuevos pactos que voluntaria (o involuntariamente, no importa) establece. Identificamos algunos de ellos:

Pacto con el río, los olmos, la calle... Activación de las inmediaciones.
Olafur Eliasson realiza en Estocolmo (2000) una instalación-acción en la que introduce en el río colorante verde. Al instante la ciudad vuelve a tomar conciencia del río que le atraviesa, de sus posibilidades programáticas y representativas. La instalación no es un objeto nuevo, sino que utiliza un soporte existente que además activa con una increíble eficiencia de medios.
De la misma forma, el Centro Tecnológico de La Rioja no se posiciona en su contexto como objeto, sino que desdobla su personalidad y se convierte en mirador del río, puente entre la ciudad y la ribera, pasarela que continúa el paseo entre los olmos... vampirizando las identidades de lo que encuentra alrededor. Se compone de fragmentos de existencias, de unidades tipológicas de oficinas superpuestas, de vegetación nueva... ensamblados a través de operaciones que se deslizan entre el collage, la yuxtaposición o la hibridación y funcionando no como unidad sino como acumulación de puntos de acción.

Pacto con la institución. Infraestructura frágil versus monumento.
Desde los años ´90 la publicidad ha aprendido que una marca se vende no tanto por el producto que muestra sino por el tipo de vida que ofrece, y ese tipo de vida cada vez se enfoca más no tanto hacia los supuestos deseos de la sociedad como el lujo o el placer, sino hacia sus preocupaciones o intereses, como pueden ser la salud, el medioambiente o la política. Si las instituciones y la arquitectura asumen este cambio (como es el caso) los proyectos pueden abordar nuevos paradigmas sobre la representatividad.
Desde el punto de vista de la visibilidad, el proyecto traslada el interés del objeto a su función, y por lo tanto del monumento a la infraestructura. El proyecto no tiene una imagen que lo represente, no tiene “fachada”, y se conforma como una plataforma escalonada y habitable. Infraestructura frágil, low-tech, de bajo impacto ambiental y altas prestaciones. Por otro lado, la tecnología deja de ser un mito estilístico o un alarde de poder, sino que es un recurso para conseguir potenciar la relación del usuario con lo que le rodea.

Pacto con la historia. Pintoresquismo y la construcción de paisajes artificiales
Para que un proyecto desaparezca es importante que establezca de algún modo un vínculo con la historia. La novedad detiene la mirada, agudiza la observación y genera automáticamente juicios de valor. Sin embargo la re-codificación de material absorbido culturalmente produce extrañamiento y curiosidad, necesarios para establecer empatía con el espectador. En el caso que nos ocupa la estrategia de proyecto reabre el camino de Lancelot Brown (1715-1783), arquitecto inglés que cambió su nombre por “Capability Brown” para dar a entender a sus clientes que todos los jardines tenían capacidad ó “posibilidad” de convertirse en paisajes. Aparte de ser uno de los primeros arquitectos-marca, su forma de concebir la naturaleza como material constructivo le permitió integrar el entorno vegetal con el inorgánico o tectónico y reproducir paisajes idílicos inexistentes en entornos convencionales, es decir crear paisajes artificiales. Incorporó además las teorías estéticas que se estaban desarrollando en todos los campos sobre la creación de efectos en el espectador, dando lugar a tipologías nuevas como los jardines del placer, grutas de la sorpresa, etc. Sin embargo el proyecto de FOA pasa de integrar, a construir paisaje a través de la arquitectura. Además encontramos guiños más explícitos a través de la incorporación puntual de tipologías históricas, como son el puente levadizo, el mirador o belvedere, etc...

Pacto con la materialidad. Contexto vs. atmósfera. Adaptación temporal y crecimiento.
La arquitectura contemporánea tiene abierta una vía fascinante que se ha denominado “arquitectura atmosférica”. Uno de sus objetivos es la disolución del proyecto construido a través de efectos materiales, ambigüedad en los límites o la creación de ambientes. Si bien algunos ejemplos consiguen la sustitución del edificio por un efecto, estos suelen ser auto referenciales y espectaculares. En cambio el centro tecnológico consigue desaparecer construyendo contexto, utilizando su mismo material: la vegetación. Los parasoles formados por plantas trepadoras conforman una segunda piel viva, que cambia de color, de textura, de densidad, de espesor...simultáneamente a todos los árboles y plantas de alrededor, y que crecerá hasta convertirse en un montículo verde cuya geometría será lo único que recuerde lo que esconde debajo. Pero lejos de buscar imitación o camuflaje, la vegetación construye la interfaz ente el interior y el exterior, es una naturaleza que se habita, desde dentro del edificio a través de los infinitos ventanales, entre las rampas, en el aparcamiento...

Pacto con los visitantes. Participación (inconsciente)
El trabajo en proceso desde 1995 “On translation” del artista Muntadas hace visible la dificultad (o imposibilidad) de traslación de mensajes entre distintas lenguas, o entre distintos medios, o incluso entre distintos soportes como son el lenguaje o la imagen. Sin embargo es posible llegar a acuerdos entre un objeto o sistema y sus usuarios a través de los cuales se condicionan, sugieren o incitan acciones. El colectivo social de La Rioja es el encargado de dar a conocer el programa del edificio, ya que nada en su apariencia externa “habla” de un Centro Tecnológico. La arquitectura deja de ser señal, y los usuarios son los responsables de publicitar y activar el edificio. Además, no se puede saber nada de él hasta que se recorre, y necesita de la participación del visitante para activarse, para convertirse en algo. Sin embargo los recorridos solo pueden hacerse de manera individual, estableciendo un nuevo pacto vinculado al carácter público. El proyecto abandona la tipología del ágora, con grandes espacios para grandes concentraciones, para dar lugar a recorridos con bifurcaciones, pequeños vestíbulos e infinitos recovecos para los encuentros casuales, las agrupaciones espontáneas o el simple vagabundear individual.


Es interesante también el acuerdo que genera en torno a la seguridad. El acceso al edificio se realiza a través de un puente levadizo, que implica la aceptación de un código espacial y puramente topológico: la continuidad o discontinuidad de la pasarela permite o no acceder. De esta forma se eliminan carteles, vallas, letreros y otros tantos medios de comunicación en los que la prohibición es el punto de partida.

Pacto con el equipo. Expertos y horizontalidad.
En contra de las nuevas tendencias empresariales en las que el empleado idóneo es el simpático, empático y plástico frente al profesional y veterano (2), FOA ha construido en este proyecto un equipo de excelentes expertos que no han ejercido exclusivamente como consultores o diseñadores sino que han participado de forma integral en el proceso y la toma de decisiones con una libertad fundamentada en la confianza. Esta estructura horizontal ha sido posible en cierta medida gracias a Internet, que ha permitido suprimir reuniones multitudinarias y jerarquizadas para dar paso a la construcción de un tejido de interacciones puntuales que van haciendo emerger el proyecto a través de decisiones locales.

Todos estos pactos (como tantos otros que se podrían encontrar), no son explícitos sino que se van activando en la mente a medida que se recorre el proyecto. Los podríamos llamar resonancias o patrones (3), que conectan lo que se percibe con otros ámbitos del entorno material, social, económico y cultural, y conforman la interpretación o representación personal del proyecto. Sin embargo el conocimiento aparece a partir de representaciones diferentes de una misma cosa (4), es decir, es una construcción colectiva y social. Por lo tanto la construcción de conocimiento sobre pactos como estrategias de desaparición requeriría otras interpretaciones. ¿Alguien se anima? (5)


1.- Mira Calix “Eyes set against the sun” .2007
2.- Carr, Ph. “El cisne negro”. Ed. Putnam and sons. 1990
3.- Bateson, G. “Pasos hacia una ecología de la mente”. Ed. Lohlé-Lumen.1998
4.- Woolgar, S. “Ciencia: abriendo la caja negra”. Ed. Anthropos. 1991
5.- Aportación de propuestas en
http://oficinadeinnovacionpolitica.blogspot.com
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Nerea Calvillo, arquitecta y profesora de la Universidad Europea de Madrid, comienza hoy un proyecto curatorial como editora invitada de la Oficina de Innovación Política.

El trabajo de Calvillo en torno a los procesos de traducción formal de los sistemas organizativos y centrado también en el desplazamiento de las decisiones de diseño de los resultados edificatorios a la institucionalización de los marcos de trabajo, contiene tésis originales que cuestionan muchas de las ideas que en muchas ocasiones damos por cristalizadas y genera también grandes oportunidades para la innovación en la construcción del medio.
Hoy publicamos la presentación del tema de debate propuesto por ella:
'Pactos para desobjetualizar la arquitectura, o construyendo contexto en lugar de objetos '
El objeto arquitectónico está perdiendo la capacidad de representar la sociedad de identidades múltiples y en constante cambio que lo construye, dando lugar a piezas ensimismadas que se representan a sí mismas o a un entorno disciplinar y que se alejan de los intereses colectivos.
Proponemos como posible vía de escape trasladar el interés del objeto a su capacidad preformativa. O lo que es lo mismo, a su capacidad de activar lo que lo rodea estableciendo pactos con otros ámbitos de su entorno material, social, económico y cultural. Estos pactos se convierten en estrategias para reducir el impacto de lo construido y aumentar la generación de contexto: Pactos con el lugar, con la historia, con las instituciones...¿Cuántos y de qué tipo podríamos identificar? ¿Son estos pactos genéricos y aplicables a cualquier proyecto, o nacen precisamente de la identificación y adecuación de las condiciones locales?.

(c)Nerea Calvillo 2007
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Fotografía: (c) Jordi Todó


link
ANDRES JAQUE
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Jose Llano
Arquitecto, Diseñador de Delitos & Coreografo del Deseo
editor aparienciapublica
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http://aparienciapublica.blogspot.com
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miércoles, octubre 03, 2007

[AP] revista PASAJES de la ARQUITECTURA y CRITICA / te ODIO/AMO tanto - Andres Jaque


Te odio/amo tanto
Sentimentalismo, arquitectura y telenovelas en la Universidad Javeriana de Bogotá

La revista Pasajes de Arquitectura y Crítica publica, en el número de septiembre (dedicado a Latinoamérica), un artículo de Andrés Jaque sobre el taller de telenovelas del pasado curso en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

leido en http://www.oficinadeinnovacionpolitica.blogspot.com/
por ANDRES JAQUE


Los arquitectos no sólo diseñamos y dirigimos la construcción de edificios o infraestructuras urbanas. La arquitectura es también la disposición en el espacio y en el tiempo de los conceptos y las imágenes de lo que convenimos que debe ser nuestro día a día. Digamos que hacemos parques ecológicos o costosos edificios bioclimáticos no sólo para depurar agua o consumir menos energía, si no también para hacer visibles, para disponer en el espacio, nuevos discursos sobre la gestión de los recursos naturales que consideramos ejemplares. La arquitectura, como el resto de las labores de construcción social, tiene más que ver con poner en escena culturas y sensibilidades; prioridades y jerarquías, que con solucionar problemas o crear nuevas utilidades. Más con desplegar interpretaciones de lo existente, que con ese proyecto imposible de modificar esa incierta cosa que llamamos ‘realidad’. Esta es la actividad central del arquitecto y rastrear ‘qué deben ser las cosas’ y qué dispositivos hacen que nuestras vidas se conviertan en manifiesto de qué-debe-ser-el-día-a-día es nuestra labor central y por lo que principalmente nos pagan.


Arquitectura es el mundo objetivado
El Neufert no es la ‘actividad humana’ si no un modelo para narrarla. Y en realidad edificamos pequeños MOMAs de paredes blancas, en cada capital de provincia europea, porque nuestro trabajo es también construir el soporte físico en el que podemos, simplemente viviendo, expresar en grupo el mensaje: “La creación individual singular y la búsqueda comunitaria del talento artístico deben ser esfuerzos prioritarios en una sociedad bien gobernada. Y por eso hemos gastado dinero en construir nuestro white cube en [por ejemplo] Dresde.” Aunque no seamos conscientes de ello, al diseñar restituimos el ‘aire’ (y también el acero y el aglomerado revestido de melamina imitando el pino de Oregón) con formas de entender el mundo, de medirlo y de evaluarlo; de hablar de él y en definitiva de construirlo como hecho social. Construirlo como algo que nos permite a individuos y grupos diferentes entendernos y cooperar. Como algo que, en definitiva, nuestro trabajo contribuye a dotar de objetividad.


Arquitectura es aire hecho texto
Pero si bien los estudios culturales se han dedicado desde los 70 a explicarnos que nuestras decisiones movilizan y ponen en escena ‘textos’ políticos e ideológicos que, puesto que son disputados, pueden ser problematizados; a diferencia de una parte importante de los artistas contemporáneos, los arquitectos del siglo XXI raramente nos vemos como editores, ni siquiera como lectores, del libreto de una sociedad que no es un hecho natural, si no que por el contrario se construye. Y que además puede ser construida con resultados diferentes según cuales sean los textos que consigamos poner en escena. Acostumbrados a pensar que diseñamos envolventes neutrales, donde todas las formas de vida son posibles, hasta hace poco no considerábamos la posibilidad de abrir la caja negra1 y localizar las fuentes de los discursos sobre la ciudad y sobre, por ejemplo, el medio doméstico que contribuimos a consolidar. Y sobre todo trabajar en cómo esas envolventes aparentemente neutrales están realmente conectadas con discursos que además las envolventes contribuyen a sostener. Y ese es uno de los temas en los que la innovación arquitectónica es ahora posible. Algunos creemos que, como cuenta desde hace tiempo Beatriz Colomina, desde la aparición de la cultura de masas los textos de los arquitectos acontecieron en buena medida en los medios de comunicación. Las transformaciones de los entornos domésticos estadounidenses tras la segunda guerra mundial “ya no celebraron la figura heroica del arquitecto transformando el orden espacial, a pesar de que la mayoría de los arquitectos seguían considerándose héroes. Pero los verdaderos cambios ocurrieron en otros lugares.”2 En las películas, en las series de televisión, en los anuncios de Tupperware, en los productos industriales, en los juguetes o en las portadas de LIFE. Probablemente muchos de nosotros hemos aprendido a calentar con un palo max mellows alrededor de una hoguera viendo seriales televisivos. Y probablemente las mañanas familiares y soleadas de los catálogos de Ikea no hacen más que hacer resonar esas imágenes de John Lennon y Yoko Ono3 irrumpiendo en nuestras casas, a través de las televisiones, haciendo visible una narración del despertar cotidiano, como un acto ejemplar por la paz en Vietnam. Si aceptamos que la arquitectura es también el proceso por el que los discursos de lo deseable se ponen en escena, como clave compartida para objetivar lo incierto; entonces una posibilidad es también adquirir algo de competencia para estar instalados allí donde los discursos acontecen. Como nos sigue interesando la arquitectura, podemos también buscar nuestro queso allí donde también es posible y de paso asociarnos con aquellos profesionales que pueden ayudarnos en este proyecto. Este fue el inicio del curso ‘Te odio/amo tanto. Taller de telenovelas, arquitectura y sentimentalismo’ que codirigí con el videoartista Carlos Trilnick como parte del Programa de Estudios Internacionales a cargo de Carlos Hernández en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, de la que he sido profesor invitado los dos últimos años.4 Una experiencia que ha juntado en unas semanas de trabajo intenso a estudiantes y profesores de arquitectura, arte, diseño, ciencias políticas, comunicación y televisión. Y que nos ha permitido reunirnos para trabajar sobre el papel de las narraciones y del sentimentalismo en la construcción del día a día con expertos como Omar Rincón, Luis Guillermo Baptiste, Catalina López, la estrellas de la televisión colombiana Carmensa González y el galán Beto Arango.

Risas enlatadas y miradas perdidas.
En el hogar medio estadounidense se ven más de seis horas diarias de televisión. Pero como cuenta David Foster Wallace lo sorprendente de esta frase no es que la televisión parezca ser el producto cultural más usado, si no que parece ser usado en artefactos que podemos llamar ‘hogares medios’. “No conozco a ningún narrador que viva en un hogar medio americano. Sospecho que Louise Erdrich tal vez sí. En realidad nunca he visto un hogar medio americano. Solamente en la tele”.5 La televisión sigue siendo en estos momentos el más eficaz indicador de lo genérico. En realidad la televisión es uno de los pocos espacios en que lo genérico sigue existiendo. Digamos que probablemente la adolescente californiana genérica sólo existe en OC. Pocos medios están tan escrutados como la tele. Sus audiencias son analizadas segundo a segundo. El espectador es al mismo tiempo monitorizado y dirigido. Monitorizado para poder registrar sus preferencias y elecciones. Y dirigido, por ejemplo con risas enlatadas o con las indicaciones de un carismático presentador, para indicarle cuales deben ser sus preferencias y en qué momento debe elegir reírse o no cambiar de canal.6 Pero nada es tan simple. Como indica David Morley, la llamada ‘tesis pesimista’ respecto a la cultura de masas de la primera escuela de Frankfurt, estaba basada en una descripción del televidente y de los grupos de televidentes un poco ramplona. Esta tesis pesimista “insistía en el papel conservador y conciliador que desempeñaba, para la audiencia, la ‘cultura de masas’. La cultura de masas suprimía ‘potencialidades’ y también la conciencia de las contradicciones en un ‘mundo unidimensional’.“ La necesaria huída de Adorno, Marcuse y Horkheimer en los años 30 a los Estados Unidos, el ‘reino de la cultura de masas’ les hizo caer en la cuenta de que “la tesis pesimista imaginaba un impacto demasiado directo e inmediato de los medios sobre sus audiencias; llevaba demasiado lejos la idea de la desaparición de todas las estructuras sociales intermedias que se levantaban entre los líderes/medios y las masas; y no reflejaba apropiadamente la naturaleza pluralista de la sociedad norteamericana; para decirlo con pocas palabras: era sociológicamente ingenua.”7 Porque como el mismo Wallace advierte, el aparente proyecto normalizador que las televisiones contienen, provoca en nosotros una mezcla de ironía, cara de pocker y silencio contenido (recordemos por ejemplo las trascendentemente banales conversaciones de la película de Kevin Smith ‘Clerks’). Una mezcla que probablemente es el espacio en el que lo más valioso de nuestra cultura ha sido posible.8 Y es este espacio concretamente, esta institución social que acontece cuando un individuo o grupo de individuos se encuentran en una habitación con un sofá mirando, por mediación de un dispositivo eléctrico, la imagen de una habitación más o menos genérica en la que junto a un sofá aparece un individuo o unos individuos haciendo algo parecido a vivir, uno de los laboratorios en los que indudablemente cada día se deciden textos significativos para el entorno del hombre.

¿Para qué se queda Verónica Castro mirando al infinito tras cada uno de los contratiempos con que se encuentra en Los ricos también lloran?
Numerosos críticos televisivos han insistido en la redundancia que estas escenas de suspensión suponen en la estructura narrativa de las telenovelas. Son esas escenas, que parecen no terminar, en las que por un momento parece que la protagonista queda paralizada por la gravedad de un acontecimiento inesperado, que la coloca ante una decisión inaplazable y arriesgada. Estos instantes, que Julian Rosefeldt9 ha recopilado en su proyecto Global-Soap, son para Omar Ricón,10 el momento en que la controversia se instala en casa del telespectador. El momento en que nuestra madre lanza al ‘aire’ la recomendación de que Verónica sea pragmática y nuestra hermana aboga por la búsqueda del amor romántico por encima de la aparente comodidad. Las telenovelas son contratos entre las cadenas de televisión, los espectadores y unos atormentados personajes. Personajes atrapados en una historia de arribismo social, consumado en el capítulo final por un ‘final feliz’ en forma de matrimonio entre una mujer virtuosa pero pobre y un hombre equivocado pero rico, que es salvado por la gracia del sacramento y la inocencia redentora de la protagonista. Un proyecto ético en el que la cadena de televisión se compromete a que con la ayuda de los telespectadores el ‘bien’, representado por el reconocimiento a la protagonista de la posición social que por bondad le corresponde, triunfará sobre el ‘mal’, encarnado por los innumerables escollos que asaltarán a la protagonista en el camino hacia el matrimonio emancipador. La cadena se compromete a que el final feliz ejemplificará una suerte de justicia pública, y los televidentes pagarán, con su fidelidad a la historia y sobre todo trasladando a su vida cotidiana cada una de las dificultades que planteará la cadena. Y este pacto, basado en un proyecto ético compartido, es lo que hace únicos los cincuenta y cinco años de experiencia melodramática televisada. La historia de la telenovela ocurre en el in-between entre el primer y el último capítulo y es también la historia de una suspensión. Las telenovelas son habitualmente descritas como una mujer que recibe dos noticias buenas (que se ha enamorado, y que se casa con su enamorado) separadas por 198 capítulos de malas noticias.11 Los 198 capítulos intermedios transcurren dentro de un marco aparentemente estereotipado (las telenovelas siempre reproducen historias moralizantes estereotipadas –La Cenicienta, La Bella Durmiente, Romeo y Julieta o El Conde de Montecristo-). Que no es más que un marco de confianza. Una llamada de la cadena que viene a decir: “no os preocupéis que podemos especular durante 198 capítulos pero al final habrá justicia”. Pero entre medias se habilita una fábrica de discursos sobre el día a día. Pequeños parlamentos cotidianos que han estado presentes desde los mismos inicios del melodrama televisado latinoamericano. La telenovela nació en Cuba en 1952, como evolución radiofónica de la tradición de cuentería que se practicaba en las industrias tabaqueras. La primera radionovela fue ‘El derecho de nacer’. Su autor, Félix B. Caignet, comenzaba a escribir un capítulo y bajaba a la cafetería de los estudios de radiodifusión y comentaba con los que allí estaban la evolución de la narración. El guión final era el resultado de estas conversaciones en las que representantes de los posibles radio-oyentes daban pistas de cómo las peripecias de sus protagonistas podrían llegar a representares. La mirada perdida de Verónica Castro, y de otras estrellas como ella, es el parlamento en el que han podido debatirse las grandes controversias políticas que no pasaban por las instituciones públicas oficiales. Durante el año 2000 Comunicarte registró 483 escenas de telenovelas con un contenido próximo a cuestiones políticamente disputadas. 47 relacionadas con planificación familiar y salud sexual (transmisión del VIH, métodos anticonceptivos, planificación familiar y aborto), 96 sobre sexualidad general (relaciones prematrimoniales y sexo adolescente, homosexualidad, relaciones sexuales en la edad madura, impotencia), 51 sobre tráfico y consumo de drogas, 42 sobre relaciones de género (roles de género, paternidad responsable, abusos, acoso sexual en entornos laborales, machismo y violencia de género), 344 sobre conflictos sociales (representatividad de las instituciones, estabilidad económica, seguridad, pacificación del territorio y corrupción institucional).12 Contenidos disputados que iniciaban debates con capacidad para provocar movilizaciones sociales. En 1967 se estrenó en Argentina ‘Simplemente María’ primera telenovela televisiva basada en el radioteatro del mismo nombre retransmitido en 1948 y escrito por Celia Alcántara. Maria migra del campo a la ciudad, y, siendo empleada doméstica, queda embarazada del hombre equivocado. Con gran dificultad aprende a leer y a escribir, mientras cría a su hijo. Compra una máquina de coser y con su esfuerzo consigue el éxito y logra abrir una casa de modas que le otorga la posición social que su bondad merece.13 El debate que esta serie generó en una América Latina en la que todavía hoy operan formas de machismo que penalizan el emprendimiento femenino, hizo que aumentaran los índices de alfabetización de las mujeres de los países en que se emitió. En Perú crecieron en un 30% el número de escuelas de costura. Y la empresa fabricante de máquinas de coser Singer aumento sus beneficios en el conjunto de América Latina en más de 20 millones de dólares estadounidenses.14 José Moralla, Delegado Provincial de Salud de la Junta de Andalucía se lamentaba en 1995 de que el caso de cáncer de mama de un personaje secundario de la telenovela Cristal escrita por la venezolana Delia Fiallo “haya podido sensibilizar más en la prevención del cáncer de mama que el Programa Europeo Contra el Cáncer, y todo lo que supone el esfuerzo profesional y los millones de pesetas gastados para divulgarlo”.15 Y pese a los lamentos de Moralla, y pese a la imagen de cutrez y la ideología reaccionaria que parece acompañar a las telenovelas, la observación directa de su funcionamiento como artefacto social demuestra que las telenovelas han sido canales mediante los que han podido trasladarse a la opinión pública buena parte de las disputas políticas que han transformado los discursos del día a día las sociedades que conocemos.

Arquitectura y representación.
Pero sobre todo, es necesario tener en cuenta que las telenovelas son, junto a la pintura mural de denuncia social -que ha influido toda la tradición graffitera y plantillera contemporánea-, la cocina mejicana o la música salsa; un producto cultural genuinamente latinoamericano.16 Que además ha colonizado significativamente la cotidianeidad mundializada. Se calcula que dos mil millones de personas ven asiduamente telenovelas producidas en Latinoamérica o Florida, en más de cincuenta idiomas o dialectos diferentes. Es una actividad en crecimiento. La difusión de telenovelas en el mundo creció un 35% entre 1999 y 2002. Yo soy Betty, la fea ha sido portada del Washinton Post y del New York Times, ha sido emitida por la cadena NBC y de ella se han hecho versiones en India, Rusia, Inglaterra, Alemania y Méjico. Existe incluso una versión infantil animada.17 Y pese a la dimensión que la cultura cotidiana ha tomado en latinoamericana y la existencia desde los años 70 de un contexto intelectual proclive a dotar de prestigio a las culturas que han surgido en esferas extra-académicas (basta con releer el llamamiento que en 1971 hizo Denise Scott Brown desde la revista Casabella –no sospechosa de dar voz a planteamientos marginales- para que mirásemos con atención los decorados de las telenovelas como soporte de representación de agentes alejados de las esferas arquitectónicas)18 existe una enorme fractura entre lo que podríamos llamar arquitectura popular o arquitectura sin arquitecto y la arquitectura latinoamericana de referencia. Al repasar la obra de los considerados arquitectos de prestigio latinoamericanos sorprende ver cómo sus encargos suelen ser casi sin excepción arquitecturas para grandes corporaciones, clientes ricos o instituciones públicas con proyectos singulares. Y sus diseños suelen responder a los requerimientos formales de la crítica especializada europea o estadounidense. Incluyen incluso una diferenciación local superficial, como parece que exigiría un eventual comisario o curador de una bienal de arquitectura, en el uso de materiales de tradición local, en la aparición de piezas artísticas murales o escultóricas de inspiración precolombina o constructivistamente latinoamericana; o en el uso local del color. Pero todo dentro de una localización crítica cercana al movimiento moderno o al racionalismo contextualista, Arquitecturas en general valiosísimas, que han gozado siempre del favor y la atención de la crítica especializada con la que conceptualmente ya estaban vinculadas. Pero que no dejan de evidenciar también la dificultad para instalarse en los foros en los que se dispone el conocimiento cotidiano de una población que no puede consumir productos tan costosos y que desde luego está dotada de experiencias culturas y sensibilidades propias en el uso del espacio y las infraestructuras. Como plantea tanto el trabajo teórico, como la obra construida de los arquitectos Diego Barajas y Camilo García, componentes de la oficina HUSOS, y que desde hace tiempo han utilizado las telenovelas como modelo cultural de referencia, los foros en los que estas culturas y sensibilidades afloran no son otros que los que ya conocemos.19 No se trata tanto de analizarlos desde fuera, como de instalados en ellos producir arquitectura. Las telenovelas son espacios en los que la migración del campo a la ciudad por la presión de los paramilitares y las FARC pudo ser descrita, debatida e intervenida. Donde ha sido mostrado y se ha transformado el urbanismo informal de Ciudad Bolivar. Donde se ha podido discutir y ha mutado la organización de las unidades de convivencia y el rol de sus diferentes miembros en su sostenimiento económico. Donde la intimidad ha sido un asunto de experimentación. Donde las modas en decoración y el uso del espacio han sido presentadas, usadas y celebradas. Donde se han transmitido recetas de cocina y trucos para abordar las labores domésticas. Han sido también un espacio en el que se mostraba cómo se usaba una ciudad, como acceder a sus dotaciones públicas, o al transporte colectivo. Cómo utilizar los centros de trabajo o los espacios de diversión. Para mí todo esto está cargado de lo que un arquitecto hace en el desempeño de su labor profesional. Puede que acostumbrados a las revistas especializadas nos parezca que en las telenovelas lo arquitectónico aparece un poco embarullado. Que algo tiene de arquitectura, pero es que está mezclado con medicina, crónica social y Margaret Astor. Pero las segmentaciones profesionales sólo se dan en las universidades. Los límites profesionales son siempre objeto de una definición activa. Para unos arquitectura es la definición del espacio, para otros los volúmenes + las instalaciones + los acabados. Para Ray Eames parece que también eran arquitectura las muñecas mejicanas, las plantas e incluso los juguetes. Y para Rem Koolhaas o Leonidov arquitectura son realmente las estructuras organizativas subyacentes a los grupos de convivencia. Pero es que eso es también parte del experimento, o mejor dicho la primera parte de todo trabajo. Podemos decidir qué es arquitectura releyendo a Vitrubio, pero también podemos descubrir los discursos posibles de la arquitectura operando directamente en el in-between entre un enamoramiento y una boda si es allí donde, en parte, se está produciendo el conocimiento. Y este era el experimento que el pasado curso llevamos a cabo en Bogotá. Una experiencia de cooperación entre artista, arquitectos, comunicadores y politólogos para haciendo que hacíamos telenovelas, adquirir cierta competencia en el funcionamiento de los entornos televisivos en los que también emergen los textos de la arquitectura. Con la esperanza de que descajanegrizando los artefactos en los que la cultura cotidiana latinoamericana acontece, quizás podamos instalar la exuberante riqueza de culturas y sensibilidades bogotana también en su arquitectura académica.

notas
1.- Me refiero a que entre los arquitectos durante un tiempo se ha entendido que la organización extra-edificatoria de la cotidianeidad en buena medida quedaba más allá del área propia de investigación y pronunciamiento del arquitecto. Y no era ni necesario ni conveniente analizar el ensamblaje entre los discursos implícitos en el día a día y las labores edificatorias. Utilizando el lenguaje característico del sociólogo Steve Woolgar los discursos de la ciudad o el medio doméstico que constituían el marco crítico en el que los arquitectos operábamos permanecían como cajas negras, no escrutadas, pero sí utilizadas. Woolgar, Steve, Ciencia: abriendo la caja negra (Barcelona: Anthropos, 1991).
2.- Colomina, Beatriz, “Cold war / hot houses” en Colomina, C., Brennan, A. y Kim, J., Cold war / hot houses (Nueva York: Princeton University Press, 2004). Traducción A. Jaque.
3.- Me refiero al popular Bedding in for peace, evento a mitad de camino entre el activismo político y el arte performativo en el que Lennon y Ono permitieron a los medios la entrada matutina a su habitación del Hotel Hilton de Ámsterdam, haciendo pública su intimidad cotidiana como pronunciamiento público contra la guerra en Vietnam. 1969
4.- Debo agradecer a los alumnos y profesores de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá de las Facultades de Arquitectura, Arte, Ciencias Políticas, Comunicación y Diseño, y a los profesores y alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Bolovariana de Medellín la permanente colaboración en la organización, en la puesta en marcha del curso y en la producción de material audiovisual. Y muy especialmente debo agradecer a la Consejería de Cultura de la Embajada de España en Colombia y a José Antonio de Ory en particular el apoyo en estos experimentos.
5.- Wallace, David F., “E unibus pluram” en Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer (Barcelona: Mondadori, 2001).
6.- Huertas, Amparo, La audiencia investigada (Barcelona: Gedisa, 2002).
7.- Morley, David, Televisión, audiencias y estudios culturales (Bueneos Aires: Amorrortu, 1996)
8.- Wallace, David F., “E unibus pluram” en Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer (Barcelona: Mondadori, 2001).
9.- Rosefeldt, Julian, Global Soap (Londres: The Saatchy Gallery, 2000-2004)..
10.- Omar Rincón es Director de Postgrado en Televisión en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, es Director de Postgrado en Periodismo, de la Universidad de los Andes es crítico de televisión del primer periódico en tirada y difusión de Colombia El Tiempo y es además autor de: Televisión, video y subjetividad (Buenos Aires: Norma, 2002), Televisión pública: del consumidor al ciudadano (Buenos Aires: La Crujía 2005). Narrativas Mediáticas: o como se cuenta la sociedad del entretenimiento. (Barcelona: Gedisa, 2006). Dentro del programa del curso Te odio amo tanto de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Omar Rincón dictó la conferencia: “La telenovela: la fórmula, la cultura y la industria” en el Teatro Nacional de Bogotá, 19 de abril de 2007.
11.- Cabrujas, José Ignacio Y Latinoamérica inventó la telenovela. (Caracas: Alfadil, 2002). Citado por Omar Rincón en su conferencia . “La telenovela: la fórmula, la cultura y la industria” en el Teatro Nacional de Bogotá, 19 de abril de 2007.
12.- Schiavo, Marcio R. “Merchandising social: as telenovelas e a construcao da ciudadania”, artículo presentado en NP 14 núcleo de pesquisa ficcao seriada, del XXV Congresso Brasileiro de Ciencias de la Comunicacao, Intercom. Salvador. Citado en Mazziotti, Nora, Telenovela: industria y prácticas sociales (Bogotá: Norma, 2006).
13.- Mazziotti, Nora, La industria de la telenovela: la producción de ficción en Latinoamérica (Buenos Aires: Paidós, 1996).
14.- Rogers, Everett y Antola, Livia “A Latin American succes story” en Journal of communication, Vol.35, Nº4
15.- Citado por Fiallo, Delia “Vida y pasión de la telenovela” en Revista Comunicación, Estudios Venezolanos de Comunicación Nº9.
16.- Rincón, Omar, “La telenovela: la fórmula, la cultura y la industria” conferencia dictada el 19 de abril de 2007 en el Teatro Nacional de Bogotá, 19 de abril de 2007 dentro del programa del curso Te odio amo tanto de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.
17.- Mazziotti, Nora, Telenovela: industria y prácticas sociales (Bogotá: Norma, 2006).
18.- En 1971 Denise Scout Brown animaba a los arquitectos a explorar la cultura popular como depósito de sensibilidades extradisciplinares. en su famoso artículo “Aprendiendo del pop”: “…los decorados [de los medios de comunicación, del cine, de las telenovelas o de los anuncios de pepinillos en vinagre y de lustramuebles] representan la idea que alguien tiene (…) sobre lo que quieren los compradores de pepinillos en vinagre o los espectadores de telenovelas para una casa. (…) una alternativa al mirarse al ombligo que tan a menudo practica la arquitectura para investigar.” Scott Brown, Denise, “Learning from pop” en Casabella 359-360, diciembre 1971.
18.- Diego Barajas, y Camilo García forman la oficina de arquitectura HUSOS. Han trabajado describiendo y proyectando relaciones trasnacionales como casos de estudio en un proyecto más amplio comprometido con las formas de vida y los sistemas tecnológicos que pueden dar protagonismo a un mundialización basada en la diversidad, frente al proyecto regulador intrínseco a la globalización. Han proyectado una vivienda-taller en Cali, en la que la emisión de telenovelas latinoamericanas forma parte de las decisiones proyectivas del equipo de arquitectos.



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Andrés Jaque es arquitecto y dirige en Madrid desde el 2000 la oficina Andrés Jaque Arquitectos y desde el 2003 la Oficina de Innovación Política. Su trabajo ha sido premiado en numerosos concursos, publicado en revistas internacionales como Domus, A10 o Le Moniteur d’Architecture, publicaciones como ‘Architecture Tomorrow’ –Terrail. París. 2005- o ‘Emergence 4’- Editions Pyramyde. París 2005-, y expuesto en el Schweizerisches Architektur Museum de Basilea, en el Hellerau Festspielhaus de Dresde, La Casa Encendida de Madrid, la 7 Mostra di Architettura de la Bienale di Venezia o la Bienal de Arquitectura Iberoamericana 2004 en Lima. Como Tessenow Stipendiat, ha sido investigador residente de la Alfred Toepfer Stiftung en Hamburgo. Ha sido profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y profesor invitado de la Universidad Javeriana de Bogotá, de la Escuela de Arquitectura de Alicante, de la Fundación Mies van der Rohe de Barcelona, de la Fundación Marcelino Botín, de la Escuela de Arquitectura de Valencia y de la Universidad de Castilla-La Mancha. Es además miembro permanente del grupo Young European Architects de Rotterdam y del Programa de Estudios Internacionales de Bogotá. Su obra Teddy House ha recibido el Premio Grande Área al mejor proyecto arquitectónico del 2005 en Galicia y ha recibido el premio Dionisio Hernández Gil por la Casa Sacerdotal Diocesana de Plasencia que forma parte de la selección de la VIII Bienal Española de Arquitectura.
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Jose Llano
Arquitecto, Diseñador de Delitos & Coreografo del Deseo
editor aparienciapublica
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martes, septiembre 04, 2007

[AP] Palladio aterriza en el planeta Ikea / Andres Jaque y Juan Navarro Baldeweg


Palladio aterriza en el planeta Ikea
Andres Jaque y Juan Navarro Baldeweg

Juan Navarro Baldeweg y Andrés Jaque hablan de cómo ha cambiado la arquitectura

el PAIS
J. RODRÍGUEZ MARCOS
30/08/2007


Si es cierto que el orden de una mesa es directamente proporcional al poder de quien la usa, Juan Navarro Baldeweg, uno de los arquitectos más respetados del momento, está lejos de ser poderoso. Su despacho en Madrid está lleno de maquetas, planos que corrige a lápiz, pequeñas esculturas, un juego del Mikado y docenas de libros.

En 1998, Navarro obtuvo la prestigiosa Medalla Tessenow, que permite que el galardonado beque en Alemania, durante un año, a un arquitecto joven. El elegido fue el madrileño Andrés Jaque, que entonces colaboraba en su estudio. Aunque les separan más de 40 años, ambos plantean cuestiones a las que sus colegas suelen contestar: "Eso no es arquitectura".

"Estamos en un momento muy formalista, pero la arquitectura no se agota en los edificios", explica Navarro Baldeweg. No es, pues, extraño que la futura tesis doctoral de Jaque, dirigida por el propio Navarro, analice los aspectos físicos de la prestidigitación: "La atención se fija en un punto, y la magia sucede en otro", explica Jaque. "En un espacio complementario", abunda Navarro. "La arquitectura crea emociones a partir no de cosas extraordinarias, sino cotidianas". El maestro pone un ejemplo: la luz durante el barroco. El discípulo, otro: la organización de un supermercado. Los dos creen en un "funcionalismo ampliado" que supere el predicado por la Bauhaus. "Jamás se consideró una obligación del funcionalismo atender a lo invisible, pero lo es", explica el arquitecto cántabro. "Pensar en los contenidos repercute en la forma. Son cosas de las que se ocupaban la sociología o el marketing, pero que determinan la organización de un edificio".

Aunque ahora una tendencia devora a la anterior poco antes de ser devorada por la siguiente, Navarro recuerda que las construcciones físicas siempre incorporan construcciones imaginarias condenadas a caducar: "Pero hay cosas esenciales que no cambian. Cuando la arquitectura es buena, tenemos con ella la misma relación que con nuestra propia naturaleza. Todos viviríamos en una casa de Palladio, en la Villa Rotonda, claro, aunque sea fruto de una organización mental que tiene poco que ver con la nuestra".

De la Villa Rotonda a los apartamentos de 30 metros, Jaque afirma que se puede hacer buena arquitectura en poco espacio: "Nuestro trabajo tiene que ser un filtro de alegría para lo que ya existe". Y recuerda su proyecto de Casa Tupperware, de 25 metros: "Era una casa enana, pero tenía todo lo necesario y, además, realzado con colores y pequeños gestos. Un arquitecto es el anfitrión de una fiesta: no juzga a sus invitados, intenta que todos se sientan bien".

Siguiendo por el camino más prosaico, resulta imposible no preguntarse cómo se habla de lo invisible con un alcalde. "Mi experiencia", explica Navarro Baldeweg, "es que lo mejor que he podido hacer en arquitectura ha pasado sin que se den cuenta. Si no, piensan que les va a costar dinero. ¡Y es gratis! No puedes hablar a la gente de la arquitectura como prestidigitación porque sale corriendo. Lo que sí debes hacer es poner en práctica tu discurso, como si fuera un plus. A la larga se interpreta bien".

Navarro siempre ha optado por la discreción frente a la pompa. ¿Nunca le han pedido un edificio emblemático? "Lo emblemático", responde, "no es un objetivo, sino un resultado. Si no, alguien como Barragán no se habría comido una rosca, pero hoy es un héroe nacional en México. Hay buenos arquitectos que por la pretensión de ser siempre emblemáticos pierden toda su fuerza. Ahora, en algunos concursos, hay cuestionarios para el jurado sobre el carácter más o menos emblemático de una propuesta. Es un disparate".

Juan Navarro Baldeweg se graduó como arquitecto en pleno siglo XX. Andrés Jaque, al filo del XXI. ¿Cómo ha cambiado la profesión? "Cuando yo estudiaba", recuerda el primero, "consistía en pensar las posibilidades del acero o del vidrio y en crear objetos a partir de ahí. Había que construir ex novo. Ahora todo está construido y la arquitectura es un trabajo de metamorfosis". Para Jaque, las grandes renovaciones de nuestro entorno son anónimas o colectivas: "Las casas de Europa las ha transformado Ikea". En su opinión, YouTube ha cumplido el sueño de hacer de cada ser humano un artista: "Internet ha permitido que individuos que están en su casa en pijama cooperen con otros que están al otro lado del mundo. Así pueden colocar en la esfera pública los aspectos más raros de su vida: ser aficionados a los sellos de flores, yo qué sé... En las ciudades, además, se convocan con el móvil encuentros masivos. Antes las cosas que contaban estaban en el mainstream. Ahora, gente con una visión marginal del mundo puede colocar sus productos junto a los más prestigiosos. Ahí están los Arctic Monkeys: sin un solo disco eran ya un fenómeno gracias a Internet. El espacio público ha cambiado radicalmente".

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Andrés Jaque

A la edad en que se jubilan los porteros de fútbol, empiezan a trabajar los arquitectos. El suyo es un oficio lento en el que un cuarentón, diga lo que diga la Unesco, todavía es joven. Por eso, con 35 años y estudio propio desde hace siete, el madrileño Andrés Jaque es un caso extremo de precocidad. Acaba de proyectar una casa en Ibiza, pero sus trabajos más celebrados son, por ahora, de interiorismo: el restaurante Ojalá, en Madrid, y una casa sacerdotal en Plasencia (Cáceres) que él mismo define como "el primer chill out católico".

Juan Navarro Baldeweg

Santanderino, de 1939, arquitecto y pintor, académico y premio Nacional de Artes Plásticas en 1990, Juan Navarro Baldeweg debe de ser el hombre tranquilo más ocupado del mundo. En primavera publicó un libro de ensayos -Una caja de resonancia (Pre-Textos)-; este verano trabaja en una exposición de pintura para la temporada que viene, y en otoño inaugurará en Madrid el Teatro del Canal. Ha construido en Altamira y Princeton, pero sigue investigando al margen de los encargos. Y leyendo poesía china.
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links
el PAIS
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Palladio/aterriza/planeta/Ikea/elpepucul/20070830elpepiult_1/Tes



Jose Llano
Arquitecto, Diseñador de Delitos & Coreografo del Deseo
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jueves, agosto 02, 2007

[AP] Paisaje Democrático / andres jaque


PAISAJE DEMOCRATICO
12 ACCIONES sobre la Ciudad de la Cultura de Galilea de Peter Eisenman

"The project in the Cidade da Cultura de Santiago, twelve actions within Peter Eisenmans’ building-site to make it “transparent” (transform the building process into something that can be understood, evaluated and participated by the people not directly involved in the site in Santiago, making it public). The actions have already started, and include the construction of 3 pavilions using residual materials from the construction"

El proyecto de la Ciudad de la Cultura de Galicia de Peter Eisenman en Santiago de Compostela, con una biblioteca, una hemeroteca, un teatro de música y museos de historia y nuevas tecnologías, está llamada a convertirse en uno de los complejos culturales más importantes de Europa. Paisaje democrático es un programa de actuaciones y equipamientos para hacer legibles y participadas las obras de la Ciudad de la Cultura de Galicia. Desplegando a escala paisajística el porcentaje de obra ejecutada, el número de trabajadores de cada contrata o qué trabajos están en marcha en cada momento. Y también registrando y publicitando el debate paralelo en la ciudad de Santiago. Con la utilización de materiales residuales de la obra: tableros de encofrados viejos o lonas de protección que han perdido sus garantías de calidad y seguridad. Las acciones, que ya han comenzado, pretenden construir la institución cultural al mismo tiempo que se construyen sus edificios.

Las actuaciones sobre la obra se agrupan en cuatro categorías encaminadas a hacerla legible, hacer que forme parte de la cotidianeidad del público general y dotar de competencia en la evaluación específica, dar voz y foro de representación a un amplio espectro de actores habitualmente desvinculados de este tipo de procesos:

[1]Acciones de transparencia:
Son intervenciones que aportan códigos que hacen visibles, comprensibles y evaluables a escala paisajística aspectos ocultos, pero significativos, de la obra.

Señalética monumental. Pancartas de red de obra, montadas en postes de tubo de acero sujetos con vientos de cables de acero trenzado, con rótulos que indican el uso final del edificio en construcción y su posición en el solar.

Certificación flotante. Globos de helio con dígitos de leds sobre los recintos de cada uno de los edificios, indicando el porcentaje de obra ejecutada. La información se actualiza mensualmente con el porcentaje de obra certificada.

Cromo-contrato. Código de colores que asignan a cada empresa adjudicataria de cada uno de los edificios un color. Todos los empleados de la empresa llevan ropa y cascos del color asignado. Las casetas, maquinaria y vehículos de cada una de las empresas están pintadas en el color asignado.

El recinto de trabajo y responsabilidad de cada una de las empresas está señalizado con un vallado de tela metálica encapsulada y un balizamiento, ambos en el color asignado.

Cidade on the road. Todos los vehículos que llevan mercancías al recinto de las obras o trasladan residuos a vertederos o centros para el tratamiento de residuos cuentan con señalización que, además de señalar su vinculación con la Ciudad de la Cultura, indican el material transportado y su cantidad.

La señalética móvil permite visualizar en el territorio el verdadero alcance de la obra y su extensión medioambiental.

Aquí y ahora. Una serie de pantallas de leds informan en tiempo real de los trabajos en ejecución en cada una de las obras.

[2]Acciones de conexión:
Intervenciones que convierten el recinto de la Ciudad de la Cultura en un parque urbano con poder de convocatoria. Inician un flujo de desplazamientos de la Santiago de Compostela a la colina de la obra.

Próxima estación Ciudad de la Cultura.Línea regular de autobuses que recorre el recinto de las obras y lo conecta con los nodos más importante en las redes de transporte público de Santiago.

En el recinto de las obras se construye una marquesina de espera y bienvenida con materiales reciclados de los trabajos de construcción.

Observatorios. Torres señalizadas y disponibles, de estructura de andamio en localizaciones con vistas a las obras, para permitir el seguimiento de los trabajos desde puntos de paso obligado en el uso cotidiano de Santiago de Compostela.

Rumor trasladado. Durante cinco minutos cada hora micrófonos de corto alcance colocados en las obras y altavoces de poca potencia colocados en las siete calles del centro de Santiago incorporan el sonido de la obra a la experiencia diaria del centro de la ciudad.

[3]Acciones de enrolamiento:
No es suficiente con dar la información. Parte de las actuaciones tiene como objetivo ofrecer oportunidades para que personas desvinculadas a la construcción puedan utilizar el proceso constructivo como un proceso experimental y una oportunidad formativa.

Conferencias específicas. Un programa de conferencias y presentaciones de libre acceso y anunciadas con pegada de carteles en Santiago, transmite información especializada sobre las decisiones técnicas importantes a un público no especializado. Se pretende incrementar la capacidad de lectura, evaluación, crítica e intervención en el proceso constructivo de personas sin vinculación profesional con las obras. Las obras se convierten en un proceso de expertización colectiva que incrementa la competencia específica de la comunidad.

En el recinto de las obras obras se construye un pabellón de conferencias y presentaciones, con tubos de acero galvanizado y grapas, lonas plastificadas deterioradas y tableros de encofrado que han perdido su utilidad.

Trabajos festival. Aquellos trabajos que pueden ser ejecutados por mano de obra de baja especialización, como plantación de árboles o colocación de adoquines, quedan abiertos a la participación voluntaria en jornadas festivas, anunciadas con pegada de carteles en Santiago.

Las jornadas tienen un carácter celebrativo, con actuación de músicos invitados, comida y bebida.

Rentabilidad cultural de los tiempos muertos. Existe un comisariado de los tiempos muertos, noches y festivos, de los medios auxiliares movilizados en la obra. Un programa de acciones artísticas y eventos preformativos haciendo uso de las grúas, camiones, redes de iluminación y acopios de cada una de las obras.

[4]Registro del debate:
Las intervenciones pretenden dar voz y representación al público general, registrando contribuciones, ideas, críticas, dudas, y publicitándolas para que formen parte del debate colectivo y sean consideradas en la toma de decisiones.

SMS, videomatones, blog. En displays de grandes dimensiones, visibles en el paisaje, se publicitan mensajes SMS, blogs y filmaciones recogidas con videomatones en el recinto de las obras.

Se colocan displays también en puntos significativos del centro de Santiago.



¿Es público un edificio construido con procedimientos no debatidos? En términos generales las 12 acciones para transparentar la Ciudad de la Cultura de Galicia, parten de tres constataciones: la arquitectura ha abandonado los estudios de los expertos para convertirse en una actividad de consenso, la ciudad es un parlamento de representaciones y su transformación un objeto de controversia. La arquitectura, la ciudad, el territorio; su seguridad, su sostenibilidad, su gobierno han entrado en el debate político, donde las decisiones se resuelvan por representación.



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Autor: Andrés Jaque
Colaboradores: Tat Bonuehi, María-Solange Faría, Agnes Flocault,Luigi Ligotty,
Teresa del Pino ,J orge Ruano, Herminia Vegas

Consultora estructuras: Belén Orta
Consultora Instalaciones: Nieves Plaza
Diseño Gráfico: Enrique Pujana
Fotos: Miguel de Guzmán


estudio_Andres Jaque

mail_
oficina@andresjaque.com
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www.andresjaque.net

links
http://www.freshmadrid.com/05adj/03/proyecto.htm


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